Por fin te conocieron
los adoquines de mi barrio
los faroles
los diarieros y almaceneros
que siempre se preguntaban
¿qué le pasa a esa chica
que anda tan sola?
Y para colmo, llovía
lo cual dibujó más nuestro retrato
la plaza estaba vacía y enorme
vos, tímido.
Las gotitas chorreaban por el paraguas
como rayitos incandescentes
nos cerraban en una burbuja…
Me encantan las burbujas
vuelan, son libres
y frágiles
como nosotros
que no dejábamos de mirarnos
tan tontos
tan difíciles de disfrutar.
Nos olvidamos a veces pero
recordar es tan sencillo
bastan dos pasos
dos palabras
dos miraditas de reojo
como quien no quiere la cosa
para que la soga que me ata la cintura a vos
vuelva a agarrarme
y se me pegue esa sonrisa que se me sale por todos lados
Se ve que en algún lado nos queda
la linda sensación a compañía
el tacto suave
las pupilas clavadas como cuchillos
porque todo vuelve a empezar
y siempre nos despedimos y vos preguntás
¿qué hacemos acá devuelta, en esta parada
esta estación, esta avenida…?
pero esta vez fue diferente
porque era mi parada
que te miraba también
y me hacia un guiño porque sabía
que la razón para que yo ande tan sola
sos vos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¡Que maravilloso! Casi como que puedo sentir tus versos... Que genial.
ResponderSuprimirSaludos
Me encanto! ... la puta madre!
ResponderSuprimirjajajajja
Me gusta mucho tu poesia che!
Un abrazo
muy bueno, srita. lea esta la proxima eh!
ResponderSuprimirpau! me encanto!!!
ResponderSuprimircada vez son mejores tus poesias!! :)
muchisimas gracias por compartirlas, son hermosisimas!!